TANTRA PARA MUJERES

Cuando realizo un taller para mujeres pienso en mí. Parto de la base de la mujer que soy y cómo he llegado a manifestar mi empoderamiento femenino. 

Las mujeres y los hombres tenemos un camino recorrido y una trayectoria vivida, todos cargamos una mochila. Sin embargo, la mujer sufrió durante mucho tiempo de un patriarcado aplastante, que la denigró y ninguneó. Entiendo que hay hombres que han sufrido de machismo y muchas otras adversidades, pero mi tema de hoy es la mujer. 

Ser mujer en Occidente, es cada vez más fácil, estamos hacia un camino de Igualdad, en crecimiento, o por lo menos esa es mi visión positiva del mundo.

Por ello hago talleres en femenino, para mujeres que aún siendo las protagonistas del cambio mundial en cuanto a mentalidad se refiere, quieren seguir unidas las unas a las otras y empoderarse.

La situación actual se complica cuando hablamos de sexualidad pues aún descubro sesgos de patriarcado, de represión, de ocultismo, de mujeres que siguen sufriendo de una sexualidad opresora, de la cual se avergüenzan.

Por ello, mi rol como Facilitadora de Tantra y Neotantra, no es otro que el de acompañar a otras mujeres facilitando el espacio, las dinámicas, sosteniendo los procesos para que juntas evolucionemos a un mundo de conciencia más amplio.

Qué es para mí, TantraMonik, la Sexualidad Consciente, la sexualidad comprendida, la sexualidad sanada ?

Pues bien es ese momento en el que reconoces tu valía, tu amor propio, la mujer que habitas. Observas tus heridas y las trasciendes, más allá del dolor, hay luz, hay paz, hay amor.

Sanar nuestra sexualidad hará que sane nuestro entorno, que aumente tu autoestima y que florezca en tí otra mujer, otro mundo es posible.

“La belleza es un estado de ánimo.” Dice Emile Zola, y es cierto, si mejoramos nuestra conducta, nuestros pensamientos, reeducamos nuestro cerebro, la belleza se hará posible, y eso es lo que yo quiero conseguir en mis talleres. Mujeres empoderadas, mujeres bellas, mujeres únicas.

EL TANTRA, UNA VÍA ESPIRITUAL

Crecer espiritualmente significa madurar, y practicar Tantra conlleva a eso inevitablemente. Vivimos en un mundo en constante movimiento, la vida no está hecha para vivir en la permanencia. Así pues, elegimos ser el ser que queremos ser en cada instante, en cada soplo de vida, somos.

El Tantra es una experiencia de vida que acompañada de la práctica del Hatha Yoga hace que tu cuerpo y alma se purifiquen. Es una práctica ancestral, recibida de la India, con influencias varias, desde el Taoismo, al Budismo Chino, etc. Tantra toca la belleza de las formas y la psique. Tantra te permite desnudarte de tus miedos, la culpa o incluso la vergüenza. A través de la meditación, la integración de las asanas (posturas de yoga), la respiración, mantras, visualizaciones, etc. permitimos al cuerpo y alma limpiarnos de capas, reducir la influencia del ego y tomar conciencia de todo aquello que nos limita y que nos impide vivir una vida plena. Es decir, despertar a la existencia.

Actualmente vemos como el Tantra ha dado un giro de 90 grados haciéndonos creer que se trata simplemente de yoga sexual o sexo tántrico, denominado así por autores del porno. Y nada que ver, Tantra es un camino evolutivo que necesita de uno mismo y de un maestro o facilitador que favorezca la integración y el aprendizaje de dichas prácticas. La prácticas sexuales que allí se puedan suceder son sólo una pequeña parte de todo lo que podemos experimentar y vivenciar gracias al Tantrismo.  Entonces, hablar de sexo consciente haciendo referencia al Tantra es un vulgarismo desprovisto de realidad porque si profundizas te darás cuenta que es algo más. 

En definitiva, el objetivo de practicar Tantra es despertar la Kundalini, la energía vital que yace en nuestro sacro en forma de serpiente. Y ese es el objetivo clave para apuntarte a un taller de Tantra, recibir energía vital. Una vez ahí, las personas se encuentran tan activas, tan hermosas, tan jóvenes, que se les abre el apetito sexual, y es ahí donde hay que poner de nuevo conciencia. 

Podríamos irnos hacia los ocho caminos de -Asthanga- de Patanjali: Yama, nyama, asana, pranayama, prathyadhara, dharama, dhyana y samadhi. Son diferentes caminos que nos llevan a un código ético de conducta. Todo ello ayuda a la maduración personal. Se trata de reconocer lo material de nuestro ego y cultivar la compasión hacia los demás. Se trata de manejar esa energía vital, entendida como energía sexual hacia el corazón, el amor, la compasión, el entendimiento de que todos somos Uno y de ahí, relacionarnos en unión. Se trata de hacer un buen uso de esa energía, la sexual, desde la madurez de los instintos, la sacralidad del sexo y su vínculo con Kundalini.

La práctica del Tantra hace que algo se suceda en el cerebro, la activación de Kundalini, algo en el cuerpo, y así es como la conciencia se expande y se sucede. La armonización del Yin y el Yang, tal como dice la cultura del Tao, es la fuerza mayor para permitirnos “vivir” la experiencia.

El Tantra abarca todo lo humano, desde lo físico al pensamiento, desde la energía al sentimiento. Es llamado Tantra de la mano izquierda, es una práctica de ocultismo, de tabú, de peligro y no todos han tenido acceso a ello. No obstante, se trae a Occidente y comienza todo un  camino de apertura, de expansión y de liberación. Tantra cambia la forma de hacer las cosas, de pensar, de estar en el mundo. Es una práctica que pueden hacer individual o en pareja, recomendable leer algo del tema al respecto, ser practicante de yoga y por supuesto, iniciarse en algún taller de la mano de algún facilitador cercano.

Tantra puede ayudarte a profundizar en tu vía espiritual. Tantra ayuda a entenderte más y mejor. Tantra facilita el acceso a tu poder personal, a tu energía vital. Tantra está dotado de herramientas que hacen que tengas un mayor entendimiento de tí y de ahí te puedas relacionar más fácilmente con otras personas. 

Tantra es algo más que sexo. Tantra es aunar amor, sexo y espiritualidad. 

LAS RELACIONES DE PAREJA CONSCIENTES DESDE UNA PERSPECTIVA TÁNTRICA

En cuanto al Tantra se refiere podemos hablar de parejas en el momento en el que  ambas personas deciden aunar su práctica de sadhana tántrica. Esto quiere decir compartir el campo espiritual, su práctica individual en unión con el otro por medio de una serie de herramientas que les han sido dadas a través de la lectura de algún libro tántrico o de la mano de algún facilitador o maestro de Tantra. El Tantra implica una kriya, es decir una serie de ejercicios tales como la Meditación, las asanas (posturas de yoga), los mantras, los yantras ( figuras geométricas ), las visualizaciones, etc. gracias a las cuales conseguirán la purificación, la limpieza del organismo, así como la conciencia corporal, emocional y espiritual.

Entones, ¿qué diferencia a una pareja tradicional de una pareja tántrica, a parte de llevar a cabo esta serie de prácticas? Pues bien, si nos situamos frente a ellos podríamos observar un flujo de paz, amor y armonía que no te ves de forma habitual en otras parejas. Ellos inhalan y exhalan de una forma consciente y esto hace que su forma de ser y estar en pareja sea otra. Cuidan el lenguaje verbal y corporal. Se alimentan de una forma sana y hacen ejercicio a diario. Los tántricos gozan del placer de la vida, se eligen desde el no apego, desde el amor incondicional. 

Una pareja tántrica sabe poner límites respetuosos, sabe decir sí cuando es sí y no cuando es no. La pareja consciente se ha trabajado y se trabaja a diario desde el compromiso, la lealtad, el no juicio, sin tiempo ni espacio. Ellos viven en un estado de continuo presente, su práctica les ayuda al autocuidado, a mejorar como persona individual y como pareja.

La convivencia de esta pareja está pactada, hay comunicación no violenta, hay afecto, cariño, amor, compasión y mucha consciencia. Viven desde la expansión y la libertad. Cada ser es importante y respetan la individualidad de cada uno. 

En la cama no son dos, son dos queriendo ser sólo uno y eso se sucede, se da, de una forma lenta, suave y amorosa. Ellos no buscan el orgasmo rápido ni la práctica coitocentrista, van a disfrutar: un masaje, un susurro, un baño juntos, una cena compartida, la respiración, la mirada,… todo se comparte desde la sacralidad, viendo al Dios o a la Diosa que es cada uno.

Su lenguaje es más energético, son dos seres de luz compartiendo sus energías. Por eso se honran, para llegar al orgasmo valle, el orgasmo en el que se siente con todo el cuerpo.

Tantra es el culto a lo femenino, en consecuencia, la mujer es la iniciadora del acto sexual, es ella la que ejerce el movimiento, es ella la activa, en pocas palabras. ¿Qué curioso, verdad? Pues sí, es de las cosas que más gusta en el Maithuna, en el acto sexual tántrico.

En definitiva, la comunicación no violenta, la palabra consciente, el no decir lo que no querrías que te dijeran a tí, el cuidado del otro, la atención plena, el pensar antes de hablar. Hacer uso de los rituales de ofrenda, del cuidado del espacio en el que va a estar la pareja tanto del hogar como de la habitación. Para los tántricos nuestro cuerpo es nuestro templo, es sagrado, pero los espacios compartidos y no compartidos también. Cuidamos al lujo de detalles nuestro ser y nuestro entorno para vivir en el llamado paraíso terrenal. Somos seres felices y con una mentalidad abierta, creemos que todo es posible. Somos guerreros, luchamos por nuestro bienestar y por el bienestar común. Nos gusta relacionarnos, nos gusta compartir, pero también nos gusta meditar y estar en nuestra esencia, en nuestro ser.

Un pareja tántrica no discute, comunica. Una pareja tántrica sabe hablar y escuchar, respeta los turnos de palabra, tiene el don de saber estar en silencio, medita. Una pareja tántrica sabe observar el caminar del otro, la corporalidad propia y del otro, sabe sentir y sentirse. La pareja tántrica se comparte desde todos los lugares, en amplitud, al completo. La fuerza de su Yo espiritual hace que ame desde el corazón. Su sexualidad es consciente, no está cargada de culpa, de miedo o de vergüenza, esto les ayuda. Saben qué quieren, cómo y dónde. Lo trabajan a diario, el despertar de la Kundalini ha hecho de ellos seres despiertos para poder vivir en paz y armonía. Su pensamiento neutral, la no avaricia, el no ego, el encuentro con el otro, favorece la evolución y el crecimiento en pareja. Ellos se respetan, se aman. Aman primero su individualidad, después aceptan al otro tal cual  es y desde ahí se eligen, desde la conciencia.

Creo que si entiendes estos conceptos y los trabajas a diario, la pareja tántrica no tendría que morir de aburrimiento. Al contrario, se viven desde el juego, desde el goce, desde la creencia de que siempre se puede ir a más. Más profundo en el sentir, más profundo en el ser, más profundo en el querer. En el querer seguir construyendo juntos, caminos paralelos, caminos con consciencia.

OBJETIVOS DE PARA QUÉ PRACTICAR TANTRA


1. Purificar el cuerpo físico y sutil
2. Equilibrar la polaridad solar lunar
3. Ascender la energía de la kundalini, shakti.
4. Prepararse para el radja yoga.
5. Despertar la conciencia
6. Desapegarse del cuerpo
7. Activar los plexos
8. Vivir muchos años más: aumentar la longevidad.

EJERCICIO DE CONCIENCIA Y SENSIBILIDAD

Ejercicio de Pareja para armonizar las energías

En nuestro taller de masaje tántrico para parejas acompaño a las parejas en un ir y venir a través de sus energías y sus cuerpos, y les hice una demostración de este bonito ejercicio de armonización de las energías según Diana Richardson de la Osho Tantra School.

Lo primero es crear una atmósfera cálida, amorosa, placentera; es decir, luz tenue, flores, vino, frutas, chocolate,… decoración limpia, sana y cuidada. Una música delicada, puede ser de piano, sonidos de la naturaleza o quizá mantras (una de mis preferidas: Deva Premal, por ejemplo). 

A continuación, colocarse en el suelo, para ello poned el colchón en el suelo, dos cojines, sentados uno frente al otro y miraos a los ojos durante diez minutos, después se sienta la mujer sobre las piernas del hombre, en postura yab yum, dejad que vuestros cuerpos se mezan, durante diez minutos, cerrad los ojos, dejaos meced. 

Por último, poneos de pie, cogidos de la mano, balancearse, ojos abiertos o cerrados, continuad abrazados, besándose y un largo etc previo al acto de amor o en nuestro caso, al masaje tántrico, tal y como pudimos experimentar en el taller.

Te invito a que ojees nuestra web y descubras nuevas fechas, nuevas propuestas de encuentro en placer, intimidad y éxtasis. 

Terminad con un cálido abrazo. Este intercambio hará que las energías se armonicen.

“ Tened un espíritu experimentador y daos la oportunidad de probar cosas diferentes”

          Osho

Tantra: La compasión suprema, Editorial Gulaab